
Las familias son un pilar esencial en el proceso de reinserción de las personas privadas de libertad. Por eso es fundamental que se sientan escuchadas, comprendidas y acompañadas, ya que también sufren las consecuencias del delito como víctimas directas.
En el marco del programa “Fabricantes de Paz”, y con el apoyo de la Xunta de Galicia a través de su convocatoria de programas de interés social, recientemente llevamos a cabo un encuentro restaurativo en el Centro Penitenciario de Bonxe, en Lugo.
En esta ocasión, una madre y una hermana pudieron reencontrarse con su familiar, creando un espacio seguro para expresar su cariño, el compromiso de una convivencia pacífica y positiva y, liberar las emociones acumuladas por el impacto del delito.


